La más alta traición

¿Cuál puede ser la más alta traición contra un pueblo?

A nosotros se nos ocurre que es EXTINGUIRLO. Y, además, hacerle creer que su extinción no es mala, que es buena, que es señal de respeto por la “igualdad”. Pero si echamos una familia de su casa y ponemos otra, ¿es bueno porque todas las familias “son iguales”?

No hay igualdad entre aquellos que se extinguen y quienes les sustituyen. Hay una desigualdad radical. Sólo sabemos de dos políticos que se hayan preocupado por la extinción de los españoles autóctonos. Uno era el Senador Real y Premio Nobel Camilo José Cela, que, parece, murió amargado al ver que nadie le hacía caso cuando profetizó que desaparecíamos. No le faltaba razón: con un solo hijo por mujer, nos reducimos a la mitad en cada generación. Podemos ver un artículo suyo de 1993 al respecto en http://edipo.info => Mapa Temático => TEORÍA => Extinguiendo españoles. Original en catalán en => “Desaparèixer per no pensar”. (Cela era defensor del catalán, a pesar de no ser ni catalán ni catalanista. También se puede defender a un pueblo y ser, incluso, extranjero, como en el caso de Edipo: es más importante amar a un pueblo que pertenecer al mismo. Amarlo es querer justicia, no es oponerse a los forasteros).

Desprecio y violación de derechos:

Otro asunto que a nadie interesa, esta vez sin excepciones entre nuestros dirigentes, es la violación de los derechos de los ciudadanos. ¿Somos un “Estado de derecho”? ¿Sólo por tener escrita una Constitución que NINGUNO de nuestros dirigentes quiere “respetar y hacer respetar”, a pesar de haberla jurado?

¿No es este falso juramento un escarnio para los ciudadanos que ven violados sus derechos? ¿Y no es un dolor todavía mayor para aquellos que ven cómo los jóvenes son educados en el desprecio por sus propios derechos? El movimiento por el DERECHO A LA VIVIENDA de Barcelona tuvo que insistir para que el movimiento de Madrid, que es de jóvenes universitarios, hiciera alusión a que el derecho a la vivienda está “garantizado” por el artículo 47 de la Constitución. Parece ser, pues, que los jóvenes universitarios no sólo ignoran sus derechos, sino que tienen un rechazo a la hora de señalarlos. ¿Es esto compatible con una educación en el respeto por los derechos y libertades?

Este rechazo a conocer los propios derechos también se hizo manifiesto en los 23 años de “Servicio Obligatorio sólo-para-varones”. ¿Cómo fue posible que nadie se diera cuenta de que este servicio entraba en contradicción con la prohibición de TODA discriminación por razón de sexo? Bueno, alguien se dio cuenta, como el mismo Camilo José Cela (=>DERECHO). Pero, “sorprendentemente”, aconseja “seguir echando pelotas fuera”, o sea, seguir sin hacer caso de la Constitución. Aquí tenemos un caso más en el que un político jura una constitución y luego cree conveniente pasar de su juramento… es lo que consideramos denigrante para todo el pueblo. Se denigra el que perjura y a las víctimas del perjurio, que son ya los mismos niños en su educación… ¡¡¡Vaya futuro!!!

Según nuestras investigaciones, entre nuestros dirigentes sólo son admitidos violadores de los derechos de los ciudadanos. Ningún honesto puede figurar entre ellos, hay una rigurosa selección. Pero el desprecio por los derechos es el desprecio POR LOS CIUDADANOS MISMOS. Por esta razón no importa que desaparezcamos para siempre. Por autodesprecio: NO SOMOS TENIDOS EN CUENTA.

El Estado autonazi: ataque a un “enemigo” que no se defiende

El falso discurso de que hay libertad, de que todo es transparente, de que somos un “Estado de derecho”, que estamos contra toda discriminación, etc., nos ha anestesiado a todos. ¡Cuánta hipocresía!

La actual democracia tiene mucho en común con la del nazismo. Incluso en el principal camino para llegar a ella: atacar a “enemigos” que no se defienden, difamándolos a base de información tendenciosa, hasta que se hace un “mérito” atacarlos. El poder político se “llena de gloria” “salvándonos” de estos “enemigos” artificiales, mientras viola derechos y descuida sus funciones. Hitler consiguió más de 17 millones de votos con esta táctica, atacando a los judíos, pues tenían por norma no defenderse de las ofensas, para no salir malparados… ¡cómo se equivocaron de estrategia en esta ocasión!

Algo parecido nos pasa en esta democracia a todos nosotros: no hacemos caso de la difamación que continuamente se hace de nosotros mismos hasta que OLVIDAR O VIOLAR NUESTROS DERECHOS SE CONVIERTE EN UN “MÉRITO”.

El caso particular más extenso es el de los varones, cuyo asesinato encubierto se instiga desde 1977. Especialmente el de los padres de familia, que, además, desde 1997 son presentados continuamente en los medios de comunicación como machistas asesinos de mujeres. Así, el Estado se aniquila a si mismo.

¿Ejecuciones sin pena de muerte? Dice José Díaz Herrera, en su libro “El varón castrado”, que las mujeres que matan a sus maridos ni siquiera entran en prisión. ¿Se trata, pues, de ejecuciones en vez de asesinatos? Está bien oponerse a los asesinatos, pero ¿por qué sólo tienen importancia político-mediática los asesinatos de mujeres cometidos por varones? ¿Los demás asesinatos (o sea, la mayoría) son políticamente correctos? ¿Es una idea correcta instigar el asesinato de los varones, pues son los malos, los de ideas “machistas”, incorrectas?

¿También es libertad política instigar el asesinato de policías y militares, incluyendo los reclutas no profesionales? Este punto es importante, pues los militares profesionales viven en un ámbito favorable que les protege de esta información tendenciosa. Pero no es así en el caso de los reclutas forzosos, pues ven mermada su imagen en su entorno. Recordemos que, al volver del Vietnam, los soldados que se suicidaron por rechazo social fueron casi el doble de los muertos en combate.  Pero esto no sucedió entre los militares profesionales, que no se encontraron con un ambiente cercano que los tildara de “asesinos de niños”. Los militares han hecho muy mal en aceptar que se forzara a filas a unos jóvenes a quienes no se les reconocía ni el derecho a la TUTELA EFECTIVA DE LOS TRIBUNALES. Si se les exigía hasta la última gota de sangre por España, ¿por qué no pusimos los adultos ni un gramito de CEREBRITO en defensa de su dignidad? ¡Hemos perdido la noción de responsabilidad de adultos!

(Nota: autonazismo = nazismo + traición. Los nazis niegan los derechos a los DIFERENTES, los autonazis, a los IGUALES. Ambos son enemigos entre si, pero tienen en común el desprecio por sus víctimas. El autonazismo es más difícil de entender. El nazismo requiere falsedad, pero el autonazismo requiere falsedad Y ESTUPIDEZ. Grandes dosis de estupidez. Pero es una enfermedad social general. Curiosamente, los nazis y filonazis no están atacados por la enfermedad del autonazismo. Pero no se dan cuenta de la base común entre en nazismo y el autonacismo (que podríamos también llamar heteronazismo y homonazismo, pues unos son nazis con los diferentes y los otros, con los iguales.)

Indefensión y abuso:

En los años 1990-1-2, no encontramos un solo abogado que quisiera hacerse cargo de una querella a favor de los derechos fundamentales. Ya el primero nos dijo que jamás aceptaría un caso en el que se diera la instigación del asesinato de los ciudadanos, “con depósito legal, ISBN y todo” (¡y con subvención de dinero público!). “Los jueces nunca aceptarán que se les ha escapado un caso así durante tanto tiempo, y se unirían todos contra nosotros”, afirmó. Hay crímenes demasiado grandes como para llevarlos simplemente ante los tribunales: hay demasiados implicados, por no decir que lo estamos TODOS.

Y ante la constatación de la mala disposición de la justicia para hacer respetar los derechos, otros abogados nos recomendaron fundar una asociación para buscar a alguien que fuera sensible a estas violaciones, alguien que no las viera bien, ni con indiferencia, alguien que quisiera pensar un poco en su país, alguien que pusiera por él un GRAMITO de CEREBRITO. Y en este empeño nos hallamos todavía.

Un abogado nos contó, sin pedírselo, una anécdota de Franco que consideramos significativa: estando al mando en Mallorca, y ante la visita del rey Alfonso XIII, le pidieron que levantara todos los arrestos. Pero dijo: “Todos, sí, menos uno, pues es un oficial que pegó a un soldado”.

En este caso, Franco actuó según los principios de nuestra asociación: no hay que permitir el abuso. La impunidad de unos es la indefensión de otros.

El mismo perfeccionamiento de la sociedad genera indefensión. En este caso, era la disciplina militar la que la generaba, pues devolver la agresión de un oficial significa consejo de guerra. Por lo tanto, el agredido queda indefenso. Y si permitimos que se generalice el abuso, aparece la injusticia y la degeneración de todo el sistema. Que es lo que ocurre ahora.

Una máxima militar dice que cuando los oficiales hacen dejación de sus funciones, los sargentos tiranizan a la tropa. Ahora, todos hacemos dejación de nuestras funciones desde hace 30 años. La indiferencia ante nuestra desaparición es la indiferencia ante la violación de los derechos de los jóvenes y de todos, puesto que si nos interesara nuestra continuidad, cuidaríamos estos derechos.

La rutina de violar nuestros derechos, de la educación de los jóvenes en el rechazo de sus derechos nos lleva al paradógico autonazismo u homonazismo: la negación de los derechos de nosotros mismos.

Si alguien está dispuesto a dar un gramito de cerebrito por lo que a otros se les pedía hasta la última gota de sangre, que se ponga en contacto con nosotros.

EdipRei@suport.orgEdip Rei, ap. de corr. 99064/ 08080 Bcn.

 Tel. 931 636 626

Un engaño:

La llamada discriminación “positiva” es una violación “positiva” o “meritoria” del derecho constitucional que, se supone, ayuda a la parte que tiene más dificultades para vivir y sobrevivir. Pero si observamos la gráfica de mortalidad de los jóvenes, vemos que es la de los varones la que presenta una abrupta subida a partir de la adolescencia, signo inequívoco de dificultades en su socialización. Por lo tanto, la “discrimi-nación positiva” contra ellos tiende a aumentar la desigualdad, tiene el sentido opuesto al que oficialmente se le da. Nada extraño, puesto que se promueve su asesinato encubierto, ¿y qué mejor forma de asesinato encubierto que violar masivamente sus derechos? Se ve claramente que esta sobremortalidad se duplicó entre 1985 y 1990.

(El presente documento son opiniones de parte o de la totalidad de los socios de la asociación contra la exclusión jurídica Edip Rei).

Una información muy parecida a la presente se repartió entre los parlamentarios que asistieron a la sesión extraordinaria en el Senado el 7 de enero de 2007: http://edipo.info/mapatem.htm => Extinguiendo a los españoles)

 El mejor estratega vence sin combatir (Tao)