Cui prodest ?

¿A quién aprovecha? Dice un principio del Derecho Romano. O sea, para hallar a los autores de un delito, de un crimen, de un asesinato, lo mejor es preguntarnos quiénes han salido beneficiados: lo más seguro es que entre los beneficiados están aquellos que han cometido el crimen, lo han fomentado o lo han maquinado.

A veces, ante una desgracia, sólo nos fijamos en las víctimas, y no nos damos cuenta de que no se ha querido evitar esta desgracia. ¿Por qué? La respuesta la encontraremos en los benenficiarios de esta desgracia, que estarán callados disimulando, o montando un discurso-comedia para disimular.

En la presente noticia, se destaca a las perjudicadas por el fracaso escolar masculino: las mujeres que han de quedarse solteras contra su voluntad. Algo parecido ocurre cuando se trata del resultado de la más alta mortalidad masculina: las viudas. En España, ya hay unos 2 millones, pidiendo más pensiones.

Cabe destacar que esta noticia apareció poco después que, el 12 de noviembre de 1996, infromara la prensa que los investigadores de la Generalitat habían descubierto que los chicos iban peor en todo que las chicas en la entonces nueva "Reforma Educativa", y que esta diferencia había aumentado.

Pues bien: a pesar de que esta circunstancia repercute en el empeoramiento de la situación de soltería forzosa de las mujeres (y de matrimonios poco deseados), la administración, en lugar de corregir esta diferencia, como la ley exige, secuestró la investigación y despidió a los investigadores.

¿Por qué nadie denuncia esta flagrantes ilegalidades contra los niños?

¿Por qué hay tanto miedo de permitir que alguien las denuncie?

¡Obviamente, estas flagrantes violaciones de las leyes de educació, de la Constitución y de los Derechos Humanos, deben beneficiar a muchos!

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¿Y a quiénes benefician? ¿A quienes beneficia que muchas mujeres, viudas o solteras, lo tengan difícil para encontrar pareja?

Pues ¡los hombres! Son los hombres quienes se benefician de eliminar a sus competidores, sea mediante la muerte prematura, sea mediante el fracaso en su preparación, la propagación de la droga, el hacinamiento en las cárceles, etc.

De ahí viene tanto la nula preocupación por la altísima mortalidad de los jóvenes varones, por su altísimo índice de encarcelamientos, por su alto fracaso escolar y abandono de los estudios...

Que haya el doble de chicas universitarias que universitarios es malo para las chicas, que verán aumentar la competencia entre ellas. Pero es estupendísimo para los chicos, que tiene dos para cada uno. Esto sin contar con que las no universitarias a menudo prefieren también a los universitarios. No esperemos que los universitarios lo denuncien...

Si nacieran 2, 3, 4 o 7 mujeres por cada hombre, sería estupendo para ellos. Hasta podrían quitarse completamente de trabajar y dedicarse exclusivamente al sexo. Desgraciadamente para ellos, nacen más niños que niñas. Pero queda el recurso de perjudicar a los niños desde su educación y admitir que son menos inteligentes para justificar su fracaso escolar y más débiles para justificar la muerte prematura de muchos de ellos, o que hay muchos más en las cárceles por ser "más delincuentes": así llegan a ser menos muy pronto.

Además, se les perjudica mucho en su incorporación a la vida adulta haciendo que la vivienda quede económicamente fuera de su alcance, igual que el suelo necesario para crear empresas, etc.

Las mujeres se lo creen todo por vanidad. Pero esta vanidad que les cuesta cara: han caído en las redes de la pérfida estrategia de los "machos dominantes".

Y no sólo por perder la posibilidad de tener parejas adecuadas, sino porque también están perdiendo prematuramente a sus hijos varones, enredados en la confusión de su formación, en la imposibilidad de la vivienda, en las drogas, en la cárcel, en las muertes prematuras, los fracasos matrimoniales, también propiciados por esta "guerra de competencia entre machos dominantes". Pero, lo más curioso es que esta guerra tan apoyada por las mujeres está llevando al fracaso a la misma sociedad cuyos principios hubieran permitido la igualdad de la mujer, pero que lo que está haciendo es autodestruirse en su nombre.