Grandeza de Edipo

Grandeza y fracaso:

Peter Sellars nos recuerda que la comprensión y la activa piedad hacia el fracaso nos dan la medida de la grandeza humana.

Y que Stravinsky no eligió el mito principal de la civilización occidental por casualidad, sino que veía la necesidad de volver a experimentar lo sagrado, confundido ya entonces (1927) por la presunción y la hipocresía.

La soberbia de la Ciencia nos había llevado a olvidar la moral. Creímos en las garantías del Estado de Derecho que, por cierto, es un invento alemán, Rechtsstaat.

Stravinsky elige el latín para su obra "Oedipus Rex", para darle una máxima solemnidad. Para él, el latín no es una lengua muerta, sino una lengua escrita en piedra, una lengua eterna.

Individuo y sociedad

Stravinsky quiere señalarnos, dice Sellars, que, a pesar de que la tragedia de Edipo parece referirse a un solo individuo, en realidad simboliza la crisis de una sociedad totalmente enferma.

La cura debe ser, por lo tanto, pública, colectiva, expiatoria, liberadora, capaz de transformar la sociedad entera.

El coro de Edipo representa la fe ajena al individualismo y nos conduce, a través de la tradición de la polifonía medieval, a la cuna de nuestra civilización, la Grecia antigua.

Aunque este bloque humano del coro no siempre se respeta en las representaciones del Edipo de Stravinsky, es esencial para el simbolismo de la obra.

Al enfrentarse a su destino, Edipo se enfrenta al destino de toda la sociedad.

Y se enfrenta a la sociedad misma, ciega y creída. Exiliado, es expulsado de todos los pueblos.

Pero el milagro ocurre. El rey Teseo de Atenas le da asilo y le escucha. Y Edipo le comunica el secreto de la estabilidad del Estado.

Todos los Estados del Imperio Micénico saben que se hundirán sin remedio. Y la superstición dice que el Estado que guarde la tumba de Edipo persistirá. Tebas, que le había expulsado, manda su ejército a Atenas en busca de su cadáver. Pero en Atenas les dicen que la tumba de Edipo no existe, que nadie ha encontrado sus restos, que desapareció sin dolor.

Atenas sobrevivió y, con ella, el eco de la sabiduría antigua, fundamento de nuestra civilización. Edipo es una invitación a afrontar lo imposible, a actuar, a cambiar el mundo, a crear, a recuperar la dignidad y el valor perdidos.
http://edipo.info/mapatem.htm

Peter Sellars. El Mundo, 14-1-1995. Peter Sellars, en el prólogo de su versión de Edipo Rey, estrenada en el Festival de Salzburgo, nos explica el significado de esta obra de Stravinsky. Desde el fracaso, Edipo demuestra su grandeza llevando las investigaciones a sus últimas consecuencias. La crisis de la sociedad es colectiva, y la cura, igual que la enfermdad, ha de ser pública, colectiva. Edipo, desterrado, es expulsado de todos los pueblos. Pero el milagro ocurre y, acogido en Atenas, desaparece sin dolor. Nadie encuentra su cadáver. El mito de Edipo es una invitación a la oración, pero también a la acción, a cambiar el mundo, un destino profundamente religioso.