Presión social

Un error general en nuestros días es creer que la falta de libertad sólo puede provenir de un dictador o de actitudes "fascistas", o sea, autoritarias.

Por este erróneo principio, se quita la autoridad al profesorado, se ha borrado la figura del "padre" en la familia, denigrándolo, pero sin sustituir sus funciones, pues, parece que, simplemente, sobraba. Y cada vez hay más desorientación, más falta de responsabilidad, más drogas peligrosas y peor uso de ellas, más muertos jóvenes, más lisiados, más presos en las cárceles, etc.

Un claro ejemplo de esta presión social lo hemos dado en la página "Destierro del Inteligente", que muestra cómo los alumnos que boicotean la enseñanza se hacen dueños de la situación y, ante la impotencia de los profesores, destierran al que quiere estudiar. ¡Con estos en el poder, no es extraño que seamos de los últimos en resultados académicos!

Paradógicamente, ¡la Administración facilita estos destierros, confirmando así el poder absoluto de los boicoteadores!

Logo de la asociación contra la exclusión jurídica Edip Rei, con Edipo ante la Esfinge. Apartado de correos 99064/08080 Barcelona

Dejación de funciones

Pero esta mala imagen de la autoridad no sólo causa daño por hacerla demasiado permisiva, que de esto ya muchos se han dado cuenta: todavía es más grave que la autoridad no sea capaz o no quiera proteger aquellos cuyos derechos son violados. Esta dejación de funciones es todavía más grave que el hecho de que la autoridad sea demasiado permisiva: la autoridad puede ser muy, muy liberal. Lo que no puede es permitir pasivamente los abusos sobre la población indefensa, permitir la violación de los derechos sin hacer ni decir nada.

Por esta dejación de funciones, la libertad política puede disminuir mucho cuando se quita un dictador, pues la libertad que se gana por la caída del dictador no compensa la enorme pérdida de derechos y libertades que se pierden por la dejación de funciones de aquellos irresponsables que le relevan en el poder.

Ejemplo de dejación de funciones:
Un amigo (propietario) se quejaba de que, en tiempos de Franco, "como Franco tenía el Ejército y la Guardia Civil", no podía echar a los inquilinos de sus pisos, ni subirles el alquiler.

Traducido en otras palabras, los inquilinos han perdido la estabilidad de la vivienda y el "derecho a una vivienda digna" se ha visto gravemente dañado por culpa de unos dirigentes que no se responsabilizan de hacerlo efectivo.

Otro ejemplo de presión social:

Lo explicaba en los años 60 un catedrático de Universidad que había estudiado en la Academia Militar de Zaragoza (debió ser hacia los años 40). Decía que la mayoría de los estudiantes iban con prostitutas. Pero algunos no iban. Por ejemplo, él no iba por “romanticismo”, pues estaba enamorado de una chica que veía de vez en cuando en un balcón. Pero estos que no iban con prostitutas, se veían obligados a disimular y a fingir que iban, pues existía la teoría indiscutible de que el que no iba con prostitutas era porque era “maricón”. Y claro, en aquellos tiempos, esto era muy grave, sobre todo en una academia militar, pues tal calificativo significaba el fin de la carrera y la vergüenza social, etc.

Evidentemente, hay muchas razones para no ir con prostitutas: una muy importante son las enfermedades venéreas. Otras pueden ser de orden ético o religioso. También el descrédito social que estos estudiantes cubrían con esta amenaza al que se atreviera a ser más virtuoso que ellos. O la humillación de tener que pagar, la convicción de no ser amado, no gustarle las prostitutas que conoce, su situación, etc.

Pero lo cierto es que estos estudiantes puteros imponían a los demás la representación de una comedia vinculada con la idea general que había entonces de que el varón no podía prescindir de practicar el sexo. Era una imposición que mermaba la libertad de expresión y de pensamiento, por culpa de la cual la situación real de los que no iban con prostitutas no podía ser expresada.

Algo parecido ocurre hoy en día, pero con una extensión mucho mayor, que no se restringe a una colectividad de estudiantes: si algún varón se preocupa por los derechos de los varones, o bien por los males específicos que padecen, ni que sea el caso de los niños de la escuela, corre el riesgo de ser tildado de “machista” y hasta de “fascista” y expulsado del círculo de los “bienpensantes”. Y en el caso de que sea muy, muy astuto y prudente y no se deje pillar en ninguna expresión que pueda ser atacada, lo que va a pasar es que nadie le va a hacer caso… que es lo que nos ocurre a nosotros.

En este caso, no son los que van con prostitutas quienes amenazan con humillar y expulsar a aquellos que no van, sino que son quienes mienten en lo que respecta a la igualdad de las mujeres quienes amenazan a aquellos que no quieren mentir . Como también ocurre que los que se interesan mucho más por el sexo que por la verdad son inmensa mayoría, han tomado el poder y exhiben una Constitución-galantería que no quieren respetar, corrompiendo todo el Estado, además de asfixiar la libertad y anular el pensamiento: nuestros dirigentes son patológicamente mentirosos en estos asuntos.

Por esta razón, los derechos de los varones, sean padres de familia, sean niños de la escuela son continuamente violados y todo el mundo disimula… ¿es esto libertad? Es una falta de libertad tan absoluta que nadie la denuncia siquiera… Es una falta de libertad que crea un verdadero VACÍO en el pensamiento .

Por esta misma razón o trampa dialéctica , no se pueden tener en cuenta los siguientes hechos, o bien no se puede estudiar ni tener en cuenta su significado:

1.- la esperanza de vida de los varones es 8 años menor que la de las mujeres (?).

2.- la mortalidad de los jóvenes varones es casi 4 veces mayor que la de las mueres (?).

3.- la muerte por droga y sida es también unas 4 veces mayor en los varones (?).

4.- el asesinato también es unas 3 veces más frecuente contra los varones (?).

5.- en Europa, los presos varones son 20 veces más que las mujeres (?).

6.- el fracaso escolar y la inadaptación en la escuela es también mayor en los varones (?).

(Se pueden ver más detalles en http://edipo.info/mapatem.htm => columna "IGUALDAD" => link "Realidad fabricada")

 

Gráfica de la mortalidad de los jóvenes de 20, 25 y 30 años, según el Anuario Estadístico, de 1960 a 1990. La mortalidad de los varones es mucho mayor que la de las mujeres, y se incrementa desorbitadamente a partir de 1985.

En nuestra sociedad, mentirosa patológica y, sobre todo, entre nuestros dirigentes, no pueden tenerse en cuenta los problemas específicos de la población masculina, pues se necesitan ignorar para así "justificar" la violación de sus derechos, como fue el caso, por ejemplo, del "Servicio Obligatorio sólo-para-varones" o lo es la "Ley para la Igualdad Efectiva" o la "Ley Integral Contra la Violencia de Género", que violan tanto el derecho fundamental a la igualdad (art.14 CE) como el derecho a la seguridad jurídica y a la tutela efectiva de los tribunales, convertidos ahora en inquisidores, sobre todo contra los padres de familia.

Todos los problemas de los varones se ignoran o se banalizan porque ello es necesario para hacer meritoria la política de violación de derechos tanto del Gobierno como de la oposición. Se trata de la "BANALIZACIÓN DEL MAL", de la que habló la filósofa judía Hanna Arend, que escandalizó al mundo diciendo que los criminales nazis no eran criminales como los demás, pues, según ellos, actuaban para el bien de la Humanidad (al contrario de los delincuentes comunes, que actúan únicamente en su propio beneficio, a expensas de hacer daño a los demás).

Lo mismo ocurre con nuestros dirigentes actuales: violan los derechos de los jóvenes y de los padres de familia VIOLANDO LA CONSTITUCIÓN que han jurado, "pero" en beneficio de la igualdad.

Lo que ocurre es que para creer esto, necesitan ignorar los inconvenientes que tienen aquellos cuyos derechos violan. Incluso necesitan creer que son biológicamente inferiores: que mueren antes porque son más débiles que las mujeres, o más irresponsables. Que fracasan más en la escuela porque son menos inteligentes, que van más a la cárcel porque son peores, etc.