Muertes celebradas

Tal vez a alguien choque la idea de que se celebren unas muertes. Pero es evidente que esto sucede a menudo cuando los muertos son tenidos por "malos". Incluso los niños celebran la muerte o el apaleamiento del malo, o del diablo en los títeres. Los niños palestinos celebraban la caída de las Torres Gemelas bailando en la calle. Lo vimos por la tele.

Dicen que, cuando murió Franco en 1975, el champany se acabó en los comercios. También esto sucedió porque muchos lo consideraban malo y/o perjudicial, o enemigo político. Claro que Franco también hizo matar o dejó que mataran a muchos hombres. Tal vez lo hizo porque era malo, tal vez porque los consideraba también malos o perjudiciales... En este caso, se asemejaba a quienes celebraron su muerte... "Quien a hierro mata, a hierro morirá", dijo Jesucristo. En este caso, si no le importó la muerte de otros, su muerte fue celebrada...

Reflexión: todo esto nos debe hacer pensar que es muy importante la imagen que otros tengan de nosotros, o la que tengamos nosotros de otros, pues según esta imagen podemos alegrarnos de que mueran o de que los maten, o no hacer nada para impedirlo o, incluso, colaborar, encubrirlo, etc.

Por esta mala imagen, no se destaca ni se intenta evitar que los jóvenes varones tengan una mortalidad mucho más alta que las chicas, ni siquiera aunque se sepa que esta enorme mortalidad es evitable: ¿para qué evitarla, si "son los malos"? Ya se empieza por no querer evitar su mayor fracaso escolar, su altísimo índice de encarcelamientos, etc...

No son hechos que celebremos, sino que nos tienen indiferentes. Pero tampoco nos preocupa que alguien los celebre... - http://edipo.info

Celebraciones por ideología...

Algunas celebraciones las realizamos a causa de nuestra ideas, por el "bando" en el que nos situamos, no porque los muertos hayan matado a alguien. En las guerras, cada uno se alegra, en general, de la muerte de los enemigos... éste sería el caso de los niños palestinos...

Pero también podemos tener por enemigos aquellos que tienen una profesión, o un sexo determinado. Por ejemplo, ahora que se hace publicidad del asesinato de mujeres por sus maridos, nos lamentamos mucho por las asesinadas y execramos a los asesinos, para los que pedimos más contundentes penas. Pero cuando se publicitaron los asesinatos de los maridos, no nos lamentábamos por las víctimas, sino por las penas que se aplicaban a las asesinas. Ello es debido a la idelogía que fija a la mujer como víctima indefensa y al hombre como todopoderoso macho, que si lo matan, "algo habrá hecho".

Algunos años antes, en las universidades, los jóvenes profesores acostumbraban a celebrar el asesinato de militares y policías. Y no lo hacían por ser partidarios de los terroristas que los mataban. No, puesto que más bien se consideraban pacifistas. No: las celebraciones eran a causa de sus ideas, pero no a favor de los terroristas, sino que consideraban que no hacían falta ni militares ni policías para nada, ni jueces, ni abogados, ni cárceles. -¿Por qué no puede hacer cada uno lo que quiera? ¡Ya somos adultos! ¿Quién es un hombre para juzgar a otro hombre? ¿Que viene el enemigo? ¡Que venga! ¡Ja, ja, ja, ja!

Claro, para estos jóvenes profesores, sólo la maldad más mezquina podía llevar a un ser humano a hacerse policía o militar. Y si era tan, tan, malo y mezquino, se debía celebrar su asesinato. Por esto decían -¡Uno menos! Pero nunca ¡Viva ETA!, ni ¡Viva el FRAP!

Muerto Franco, habían roto con las ideologías políticas tradicionales para convertirse en lo que el Premio Nobel Konrad Lorenz llamaba "neoprimitivos". Los neoprimitivos son individuos que, aún viviendo en una sociedad compleja y "del conocimiento", ven "soluciones" muy simples a todos los problemas políticos o sociales. Lorenz explica que los neoprimitivos habían llegado, incluso, a defecar en medio de la Universidad de Viena. Lógico, pues, para ellos eso era libertad: hacer lo que a uno le place en el momento y lugar en el que le place... No imaginaban libertades más complejas porque su nivel intelectual no llegaba a más. Algo parecido ocurre ahora con quienes piensan que hay libertad y que somos un "Estado de derecho". El poder de los neoprimitivos

Utopías locas e indefensión: (I) , (II) y Corolario

Imagen: (Años 60): Lo enrrollado era despreciar a los cerdos. ¡Si tuviera un molotov a mano!, al ver un coche de la policía. ¡Cómo han cambiado los tiempos! Ahora me da alivio ver un coche de la pasma cuando paseo de noche.

Robert Crump refleja en estas viñetas la moda de "despreciar a los cerdos" y el cambio de pensamiento que comportó la pérdida de la seguridad. ("Mis problemas con las mujeres")