Ataques a profesionales

A partir de los años 60, en la sociedad occidental, ciertos grupos de personas y de profesiones o profesionales han sido objeto de ataques desde posturas utópicas en general muy simplistas.

Los primeros fueron los profesores universitarios, atacados, en general, para pedirles una rebaja para aprobar. En Europa, esta rebaja de nivel supuso incluso que las empresas rechazaran a los licenciados de ciertas promociones de estudiantes, debido a su bajo nivel general.

En España, esta bajada de nivel se produjo muy acentuadamente en algunas carreras de Humanidades o de "Letras", llegándose a pedir y a obtener el "Aprobado General Político", AGP, ya en tiempos de Franco, consistente en aprobar sólo por estar matriculado, sin necesidad de estudiar ni de saber nada, ni de ir a clase. Pero, en Ciencias, especialmente los ingenieros, se opusieron a esta bajada de nivel por temor a ser también rechazados por las empresas y sustituídos por ingenieros extranjeros. En este caso, ir algo atrasados respecto a Europa nos salvó, de momento, parcialmente, de esta degeneración.

¡Mami! ¡Papi! ¡Quiero mataros! ¡Sí, eso!En los Estados Unidos se dio muy acentuadamente la oposición y el rechazo a las generaciones anteriores, de los padres. Este rechazo hacia los padres lo denunció insistentemente el Premio Nobel Konrad Lorenz, por ejemplo, en su opúsculo de divulgación "Los 8 pecados mortales de la Humanidad civilizada". En España, este rechazo fue menos claro, pues fue sustituído por el rechazo al franquismo.

El rechazo a los padres, a los profesores, cristalizó en un rechazo a toda ley y orden y a toda autoridad. Robert Crumb (EEUU) lo refleja en su álbum "MIS PROBLEMAS CON LAS MUJERES".

Unos profesionales objeto de rechazo muy generalizado fueron los policías y los militares. Se consideraba que no eran necesarios en absoluto, que eran prescindibles con gran beneficio de la sociedad.

También se rechazó todo lo que es la Civilización Occidental, por ser dominadora del mundo.

Pero el rechazo más persistente es el rechazo al sexo masculino. El sexo masculino representaba todos los valores y sectores rechazados: el profesorado universitario de entonces, la autoridad académica y política, la autoridad en la familia, el "cabeza de familia". Pero, sobre todo, representaba la autoridad social y política, especialmente la de la policía y el ejército. Además, claro, de los jueces y abogados, legisladores, etc.

Además, se considera al sexo masculino occidental el culpable de crear la opresora y discriminatoria cultura occidental. Parece ser que las demás culturas se suponen "naturales", creadas directamente por la Naturaleza y, por lo tanto, respetables. Aunque contradigan los principios de quienes atacan la cultura occidental, como el de no discriminar a las mujeres, por ejemplo.

Existe una estrecha relación entre todos estos ataques y el ataque al sexo masculino. El sexo masculino es atacado o, por lo menos, ignorado en sus problemas, desde todos los sectores de la sociedad, mientras que cada sector ataca al otro sector que más le interesa. Incluso el conjunto de los adultos es atacado en una supuesta defensa de la infancia, que cada vez goza de más impunidad, hasta el punto que los padres pueden ser judicialmente castigado por castigar a un niño particularmente insolente y descarado, incontrolable.

Detalles de estos ataques los podemos ver en http://edipo.info, en el Mapa temático, en MUERTES, especialmente en Celebradas, en Neoprimitivos universitarios, en El poder de los neoprimitivos y en Muertes espectáculo .

Una reflexión sobre los ataques a los profesionales la tenemos en Utopías y Profesionales I, Utopías y profesionales II, y Corolario.

El ataque al hombre que es consciente del gran mal que acecha a nuestra sociedad y que le hace frente en solitario puede verse en Atentado en Nueva York .