Se dobla la mortalidad de los jóvenes en Barcelona:

Parece que los políticos no dan ninguna importancia a la muerte de los ciudadanos si ésta se produce en masa. La cínica observación nazi de que "matar un hombre es asesinato, pero todo lo que sea matar más de diez mil son estadísticas" sigue totalmente vigente.

Ello es debido a que es mucho más fácil denunciar el asesinato de un hombre que denunciar la muerte provocada de miles o millones, pues esta última precisa un nivel intelectual mayor, tanto de parte del denunciante como, sobre todo, del receptor de la denuncia.

Si todo lo que podemos denunciar es una gráfica, o unas cifras, esta denuncia llegará a muy poca gente, y, aún a ésta, muy débilmente.

En este gráfico, obtenido de la investigación anunciada en La Vanguardia, se ve una sospechosa coincidencia entre este ignorado aumento de la mortalidad de los jóvenes barceloneses con los efectos de una flagrante violación de un derecho importantísimo para su incorporación a la vida adulta: la del derecho a la vivienda.

Además, se destaca otra evidencia que ni siquiera los investigadores de este trabajo mencionan: que el aumento de mortalidad se ceba principalmente en los jóvenes varones.

Claro, "oficialmente" no les pasa nada, sólo tienen "ventajas" y "privilegios". Pero la realidad poco tiene que ver con las mentiras de los delincuentes que nos gobiernan: ya procuran ellos borrar cualquier atisbo de verdad con una propaganda tendenciosa en la que sólo sufren las mujeres.

Algo que les va muy bien para ocultar estas muertes: ¿por qué hay en España 2 millones de viudas y sólo 0,2 de viudos? ¿Por qué con la llegada de la democracia en Rusia han perecido 10 millones de varones jóvenes? ¡Más que en la 1ª Guerra Mundial entre TODOS los contendientes! ¿Por qué no es necesario que nos preocupemos de sus derechos? Porque la violación de los derechos es una manera de matar en masa MUY, MUY EFICAZ.

La propaganda oficial finge que los varones no padecen ninguna discriminación y que no pueden sufrir ningú problema a causa del poder político. Sin embargo, esta perversa suposición es evidentemente falsa, pues en el pasado los varones sufrían grandes sufrimientos y eran diezmados en las guerras, a las que a menudo se les obligaba a ir, incluso a ser "carne de cañón". Y a nadie se le ocurría preguntar por qué no iban en su lugar las mujeres, pues parecía natural que quienes murieran fueran los hombres. Ahora, en la paz, también lo parece.

¿No es éste un prejuicio que nos impide evitar estas muertes "evitables"?