Tener hijos ya no es rentable

Esta editorial apareció en 1994 en la revista De Verdad, del partido Unificación Comunista de España, UCE, de línea marxista-leninista-pensamiento Mao Tse Tung.

Empieza irónicamente, diciendo: "Parece ser que para el gobierno tener hijos es algo pasado de moda." (¿Es racional que un Estado, o una nación (con o sin Estado) consideren "pasado de moda" tener hijos?)
Y ejemplifica esta afirmación con el argumento de la representación española en la Comunidad Europea para negar las ayudas a las familias: según nuestros representantes, esta ayuda sería "rebobinar la historia". O sea, volver al Franquismo, pues el franquismo ayudaba a las familias numerosas y daba contratos de trabajo y de alquilere estables, de por vida. Hay que hacer, pues, todo lo contrario, si queremos presumir de antifranquistas.

Por lo tanto, debemos agradecer a nuestros actuales dirigentes el habernos apartado del paternalismo franquista a base de "liberizar el mercado laboral, de fomentar ETTs, contratos basura, y del decreto Boyer (ver mortalidad) contra la estabilidad de los alquileres. Y demás leyes que favorecen la especulación, las hipotecas, etc.

Que nuestros dirigentes consideren que ya no es necesario tener hijos influye mucho en su política económica, tal y como insinúa Unificación Comunista.
En efecto: si no es necesario tenier hijos ni formar familias, hombres y mujeres pueden seguir viviendo en casa de sus padres indefinidamente o compartir piso entre muchos, como los estudiantes, pero toda la vida. De esta manera, pueden tener "vivienda digna" con sueldos muy reducidos e inestables, por lo que nuestros dirigentes no tienen ningún problema que resolver.

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Límite de explotación superado:
la razón del nuevo antinacionalismo.
Hoy día ha sido superado el límite de explotación que marcaba la necesidad de la clase obrera de mantener y reproducir su fuerza de trabajo: la fuerza de trabajo ya no es necesario reproducirla, como pensaban Carlos Marx y querían los (nacionalistas) franquistas: la inmigración aporta toda la que quieren sin necesidad de tener ni criar hijos. Es mucho más barato, según nos comenta Unificación Comunista. El bueno de Marx no lo había visto todo en lo que se refiere a la explotación de los pueblos. Y el nacionalismo de Franco le impedía barajar la posibilidad de extinguir a los españoles a cambio de dinero, como hacen nuestros actuales dirigentes. Por esta razón, Franco parece de izquierdas comparado con ellos, según Marañón. (Ver: Franco=izquierda ?)

Es el "sálvese quien pueda" de la maquinaria sin cerebro que nos lleva hacia la soledad, como dice Unificación Comunista, y hacia la autoextinción, como se deduce de la gráfica que adjunta.
La actual clase política se ha hecho impermeable a la razón y al corazón.

Y desde 1994, la situación económica para formar y mantener una familia ha empeorado mucho. La especulación ha acabado de convertir la vivienda en la selva. Y, para acabarlo de arreglar, la llamada "Ley integral "contra" la violencia de género" ha puesto a los padres en la inseguridad jurídica más inimaginable.

Nuestros estúpidos dirigentes no piensan en el bien del país, ni en los problemas de las personas. Su esquema mental consiste en crearse un enemigo y hacer política atacándolo, "demostrando" que son nuestros mejores defensores contra este enemigo, se trate del difunto Franco o de los padres de familia, ahora retratados como asesinos de mujeres en los medios de comunicación. El mismo truco empleó Hitler para subir al poder con 17 millones de votos, sólo que el enemigo inventado por Hitler eran los judíos, en lugar del difunto Franco y de los padres de familia.
Un truco que les permite estar en el poder para hacer de tapadillo lo que en el fondo les gusta: a nuestros actuales políticos vivir bien y a Hitler, apoderarse del Mundo..
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Imagen: artículo "Tener hijos no es rentable", de 1994. Ante la Comunidad Europea, la representación española dice que ayudar a la familia sería "rebobinar la historia". A partir de estos absurdos argumentos, le artículo analiza las razones políticas-económicas del abandono de los ciudadanos en el tema de los hijos, pues al Estado le resulta más rentable recurrir a los parados y a los inmigrantes para obtener fuerza de trabajo, deshumanizándose y condenando a las mujeres, a las que aparenta liberar, a una soledad futura.

Este artículo es tremenadmente acertado y hasta profético. Señala bien los intereses económicos que llevan al Estado a no facilitar, y hasta a dificultar despiadadamente, las posibilidades de los ciudadanos de tener hijos. La corrupción del Estado es inhumana, destruye esperanzas y trunca un proceso biológico fundamental de la población indefensa.
(Irónicamente, el artículo señala la estafa del falso progresismo a las mujeres, a las que aparenta proteger).

Pero olvida, o no explica, que existe un círculo vicioso: de la corrupción en la relación hombre-mujer aparece una ideología antinatalista según la cual es totalmente superfluo y hasta condemable que los jóvenes (y los no jóvenes) formen familias.

Según esta ideología, la familia es, incluso, la esclavización de la mujer, que debe ser dueña absoluta de su propio cuerpo y no estar sujeta a nadie.

Por lo tanto, impedir que pueda formar una familia y tener hijos es hasta hacerle un favor a la mujer, "liberarla", como viene a decir el artículo.

Por lo tanto, favorecer que los ciudadanos puedan formar familias sería como volver al franquismo, con su paternalista estabilidad laboral y su reaccionaria y poco liberal protección del derecho a la vivienda. Por lo tanto, no es sólo que los intereses económicos capitalistas produzcan la destrucción de la esperanza de los económicamente más débiles, impidiéndoles completar su ciclo biológico, como dice el artículo, sino que el desprecio por la consecución de este ciclo "hace buena" (y "progresista") la explotación económica que lo llega a dificultar o a impedir.

Por lo tanto, la que se queja de este desamparo está equivocada.

Pero hay más: el artículo señala principalmente a la mujer como víctima de su cínica liberación, pero todavía es más víctima el hombre, por varias razones:

1ª El artículo señala que la mujer sin hijos (o con hijos sin valores) queda condenada a la soledad. Pero queda condenada en su madurez y en su vejez. Pero, para el hombre, esta soledad empieza ya en su juventud si no tiene éxito social o económico. Ello le lleva a la marginación o a la muerte prematura desde el principio.

2ª Los hijos están más repartidos entre las mujeres que entre los hombres. Son más los hombres que tienen hijos con varias mujeres que las mujeres en la misma situación, pero también son más los hombres sin hijos que las mujeres. Las mujeres ocupan más un nivel medio en la sociedad, y los hombres los extremos: los altos cargos, como dice la propaganda política, pero también las cárceles, los sin techo, etc. Por estar o temer caer a este nivel inferior, es mucho más frecuente su muerte prematura. Por esto hay 2 millones de viudas y sólo 0,2 de viudos en España, por ejemplo.

3ª Así como la mujer no tiene dificultades para tener relaciones sexuales antes de casarse, si quiere, tampoco las tiene si se separa joven. Esto favorece que sean ellas las que pidan más la separación, sobre todo después de tener los hijos que desean tener, o, por lo menos uno, lo mínimo. En cambio, para el hombre, estar sin pareja a menudo significa el "paro" sexual forzoso. Para la mujer, separarse significa recuperar la libertad sexual total después del éxito de haberse casado. Un éxito que, a menudo, es también económico.
Estas diferencias son también potenciadas por el poder político. http://edipo.info