"Cerdos" Los hombres no se quejan ni se defienden cuando se les insulta públicamente en su conjunto, como se hace en este libro. ¡Imaginémonos la que se armaría si un libro así se dedicara a cualquier otro colectivo! ¡Y no digamos si el colectivo fuera susceptible de ser considerado biológicamente inferior! En cambio, a los varones tampoco les importa que se diga que son biológicamente inferiores y peores que las mujeres. De hecho, esta inferioridad se les supone por sistema. Por ejemplo, sólo hay que fijarse en la despreocupación ante su menor esperanza de vida, que ha crecido tanto últimamente, hasta situarse entre los 6 y 14 años por debajo de la de las mujeres. O su alto índice de suicidios y de población penal. ¡Nunca se sospecha que pueda ser por tener mayores dificultades en la vida que las mujeres! Y, si no es por esto, debe ser porque se supone que son más débiles y más malos por naturaleza. Nadie se molesta por estos prejucios, que son implícitos en todas las administraciones, partidos, sindicatos, universidades, intelectuales, etc. Y que se hacen explícitos ocasionalmente. Sin causar, por lo tanto, ninguna reacción de defensa. |
No sólo los hombres no reaccionaron a aparecer este libro que los identifica con los cerdos, |