Derecho de asociación

Es una especie de dogma en los poderes públicos que los varones, incluídos los niños, no tienen ninguna necesidad de muchos derechos fundamentales, sin que se precise cuáles son estos ni por qué. Simplemente, es "ridículo" que los pidan, o que alguien los pida en su nombre, pues para nuestros poderes públicos es absolutamente seguro que no los necesitan.

El premiado intelectual Quim Monzó no hace más que aplicar este "Pensamiento Único Oficial" en el comentario que hace a unos jóvenes estudiantes que pretendían fundar una asociación para reivindicar los derechos de los "hombres maltratados" (1994).

No importaba que hubiera un "Servicio Obligatorio sólo-para-varones" en contradicción con la prohibición de la discriminación por razón de sexo de la Constitución (art. 14). No importa, pues los varones no necesitan para nada su derecho a la igualdad en este caso (los hechos son de 1994). Ver http://antigona.org/mapa.html => Indefensión, el niño "loco".

Tampoco importa, como también dice el joven estudiante de Biología que escribe, que la esperanza de vida de los varones sea muy inferior a la de las mujeres (unos 7 años entonces, 8 ahora). No importa, pues parece que los hombres no necesitan para nada vivir tanto como las mujeres (ahora, en 2007, hay en España unos dos millones de viudas, y sólo unos doscientos mil viudos: ¡la décima parte!).

No importa que la mortalidad juvenil, antes inferior a la europea, pasara a ser un ¡¡¡un 532 %!!! superior a ésta ya en 1994 (ver La Vanguardia ).

No importa, no importa, que este brutal incremento sea debido casi exclusivamente al aumento de la mortalidad de los jóvenes varones (ver España: la sobremortalidad masculina y la mortalidad juvenil se incrementan).

No importa si los castigos por mal comportamiento escolar y el fracaso en los estudios recaigan enormemente más sobre los varones: si los investigadores lo descubren, el gobierno corta con ellos, secuestra las investigaciones y pierden sus empleos...

No importa si la incidencia del SIDA, del suicidio, de la droga es mucho mayor en los niños y jóvenes varones. No importa: esto no debe tenerse en cuenta.

Tampoco importa que se instigue el asesinato encubierto de los varones (punto que Quim Monzó conocía, como se desprende de otros artículos suyos). No importa: eso es "libertad poliítica". Somos un "Estado de derecho", ¿no? Y todas las ideas políticas son igualmente válidas. Cuando interesa a los poderes públicos, pero no cuando se trata de respetar los Derechos Humanos de los ciudadanos. Los poderes públicos tienen la VERDAD verdadera y saben lo que interesa y lo que no. Nosotros no debemos opinar si no nos preguntan. http://edipo.info/mapatem.htm

Este artículo nos lo envió un abogado que nos avisó, en 1992, que si pretendíamos fundar un asociación que tuviera como finalidad defender los derechos fundamentales de los niños varones, podría no ser aceptada en el registro de asociaciones.

Por lo tanto, este hecho era perfectamente conocido ya entonces. ¿Podemos llamarnos "Estado de derecho"?

 

Sólo quienes sean MUY, MUY, MUY ciegos pueden pensar que somos un "Estado de derecho", o no pensar nada (tal vez es esto lo más común: el tema no importa a nadie). Pero lo evidente es que cualquiera que tenga dos deditos de frente puede ver que ningún político ni ningún jurista se preocupa para que los derechos de los ciudadanos sean reales y efectivos, ni que todos los abogados sepan que no lo son, ni que la violación de estos derechos sea objeto de pública burla, como el caso presente. En casi 20 años, no hemos encontrado ningún político, ni intelectual, ni jurista que quiera denunciar o arreglar estas violaciones de los derechos, por lo que rogamos que si alguien que lea estas páginas conociera alguno que pudiera desear hacerlo, nos lo comunique y se lo comunique a él. Hasta entonces, debemos pensar que no existe ningún político ni intelectual honesto. Y, si existe, no tiene las ideas nada claras, pues no da ningún valor al respeto de los derechos. (Pues implica, de entrada, que todos los políticos del "Estado de derecho" son unos farsantes mentirosos).