Sólo nos damos cuenta de lo que duele la violación de los derechos cuando nos produce un dolor que no podemos soportar.

Un colectivo que recientemente empieza a trabajar para el respeto de sus derechos es el de algunos "padres separados". No es el único colectivo que sufre la violación sistemática de sus derechos, pero hoy día, no son sólo numerosos, sino que tienen el apoyo de su familia, sobre todo el de sus madres, hermanas, a veces, hijas, y, por lo tanto, ya empiezan a montar un pequeño movimiento social. Edip Rei quisiera que, al darse cuenta de su dolor, lucharan de una vez por todas por los derechos de todos, no sólo por los suyos.

Un socio que había sido policía contaba, ya hace años, que era habitual (en los 80) encerrar a un padre en los calabozos por sólo la denuncia de su mujer, sin pruebas. Claro, esto era ilegal, pero como la víctima no lo sabía...

Es curioso que hasta la Biblia, escrita siglos antes de Jesucristo, diga que habían habido tiempos tan bárbaros (muchos siglos antes todavía) que se condenaba a una persona por la declaración de un sólo testigo. Parece que la Biblia cuenta esta barbaridad como algo difícil de creer, incluso para tiempos tan bárbaros.

Pero estos tiempos han vuelto... Hace poco (en julio de 2007) soltaron a un padre porque encontraron entre los escritos de su hija que era mentira lo que dijo de que la había violado... Lo encarcelaron sólo por la declaración de su hija, sin pruebas de ningún tipo. Suerte que la niña tenía la debilidad de escribir... y que el escrito cayera en manos de alguna persona justa o aliada del padre.

Seguidamente ponemos ejemplos menos dramáticos, pero más corrientes. Violaciones de derecho antiguas

¡Ahora lloro cada día!:

Un abogado colaborador nuestro, recientemente nos decía:

"¡Cómo nos reíamos mi mujer y yo! ¡Cómo nos reíamos de lo que decíais de la discriminación del hombre!
Ahora, que yo pago la hipoteca de la casa en la que ella vive con su fulano.
Ahora, que me ha quitado a los hijos que yo llevaba al colegio, leía los cuentos par que durmieran, llevaba al médico...
Ahora, ¡¡¡lloro cada día!!!

(En este caso, está claro que no desconocía la discriminación del varón, ni la violación de sus derechos. Por mucho que sepamos lo que ocurre, sólo nos enteramos cuando nos pasa a nosotros mismos) Violaciones más antiguas todavía

Antes me hubiera dejado cortar...

Antes me hubiera dejado cortar los dos brazos y las dos piernas que pensar que puede pasar lo que me ha pasado a mí.

Enlazando con lo que comentábamos del caso anterior, esto nos decía un padre separado desde una mesa redonda que compartía con algunos abogados y especialistas en el tema. Violaciones: aspectos todavía más increíbles

¡No sabía que estaba casado con una santa!

Esto nos decía un viudo amigo de algunos socios/as cuando también nos contaba lo mucho que se reía de lo que decíamos de los problemas actuales con las mujeres. Entonces, cuenta, no nos entendía.

Pero cuando enviudó y, siéndole difícil soportar la soledad, halló nueva pareja, se topó con un contraste que no imaginaba. Siempre broncas: que si no estás por mi, que si todo lo haces mal, que si no has hecho esto o lo otro. ¡Qué contraste!

Su primera mujer, en lugar de darle broncas, si volvía angustiado del trabajo, le decía: "No te preocupes. Ya verás como se solucionará." Y cosas por el estilo.

¡Yo me reía porque no sabía que estaba casado con una santa!, -aseguar este viudo "poco alegre".

Y es que los tiempos han cambiado que es una barbaridad. Ver como está todo en Mapa Temático