La Leyenda

Era el siglo XIV a. de J.C.. Edipo, Príncipe de Corinto, ha sido elegido Rey de Tebas, por haber librado la ciudad de la terrible Esfinge, la "Cruel Cantora", cuyos cánticos enrevesados impedían a los hombres pensar.
Era, pues, un rey inmigrante.

Pero pasados unos años, la desgracia vuelve sobre Tebas: la muerte se ceba de nuevo sobre la ciudad y las mujeres no tienen hijos. La estirpe tebana, la de los cadmeos, desaparecerá si la situación no cambia.

El Oráculo de Delfos dice que estas desgracias se deben a un antiguo crimen, cometido justo antes del reinado de Edipo. Un terrible magnicidio que, sin embargo, nunca fue investigado. Si el asesino no es descubierto y expulsado de la ciuadad, ésta perecerá sin remedio.

Sólo una cosa se sabe de cierto, sólo un detalle reveló el único testigo superviviente: no fue una, sino muchas las manos que perpetraron el fatídico asesinato.

Sorprendentemente, NADIE quiere que se investigue. Sólo Edipo, el extranjero, decide llevar la investigación hasta el final:

"Investigaré este asesinato como si el de mi propio PADRE se tratara." "Una ciudad, una torre, una nave, no son nada si nadie las habita.", -afirma Edipo.

Desde que se inició la democracia, el pueblo español tiende a extinguirse, sin que ello A NADIE INTERESE. El proyecto de nuestros dirigentes es, a todas luces, EXTINGUIR el pueblo español y sustituirlo por otros pueblos, sobre los que, tal vez, se cernirá el mismo estigma de la extinción, sobre todo si se integran.

¿Este fenómeno se debe también a un asesinato no investigado? ¿El asesino y la víctima, son los mismos que trajeron la misma desgracia al pueblo de Tebas, hace 33 siglos?

Los sabios:

Edipo consulta a Tiresias, el más grande sabio y adivino de todos los tiempos. Pero Tiresias tampoco quiere hablar. ¡Ay! ¡Cuán doloroso es saber, cuando el saber no sirve de nada para el que sabe! -exclama Tiresias.

Tiresias también se opone a la investigación de este asesinato, pues no quiere que los demás sufran también el terrible dolor de saber.

La leyenda es incomprensible porque tiene un fondo de verdad. A veces, la verdad es difícil de creer. O imposible. Si, por ejemplo, contáramos a un sabio de hace 2 siglos lo que hacen los ordenadores, le paracería una fantasía. Si lo viera, le parecería que hay truco, que lo que sucede es otra cosa. Mucho antes, tampoco los sabios creyeron a Galileo, que decía que la Tierra se mueve.

No lo podían creer porque ignoraban las leyes de la Física que hacen que no notemos que la Tierra se mueve. Por esta razón, creían que estaba fija y no podían creer que se mueve.

También nosotros, porque NO NOS CONOCEMOS A NOSOTROS MISMOS, y NO TENEMOS EN CUENTA LAS LEYES DE NUESTRO COMPORTAMIENTO, no podemos creernos lo que ocurre en nuestra sociedad.

Si bien las ciencias físicas han avanzado mucho en los últimos siglos y nos permiten saber lo que antes era imposible de creer, las ciencias humanas, el conocimiento de nosotros mismo, HA RETROCEDIDO MUCHO DESDE HACE 33 SIGLOS, y no podemos creer lo que la Leyenda trata de explicarnos.

¿Se cometió también un asesinato no investigado cuando se instauró la democracia en España?

¿Fue el mismo asesinato que se cometió en Tebas hace más de 3.300 años?

¿Quién es la víctima y quiénes los verdugos?

¿Nadie quiere hablar porque demasiadas manos han cometido este magnicidio? En este sitio web se desentraña el misterio. http://edipo.info

Camilo José Cela, Senador Real y Premio Nobel, conocido por sus disparates intempestivos, cayó en la cuenta de que nuestro pueblo se extingue, PERO QUE A NADIE LE IMPORTA.

Así lo manifiesta en este artículo entre triste e irónico, de quien, como el adivino Tiresias, ha perdido toda esperanza. Ni siquiera la de interesar a nadie.

TAL COMO SALE __Diari de Barcelona. Miércoles, 6 de enero de 1993

_____Un mero recuerdo histórico
____________________CAMILO JOSÉ CELA

El número de españoles disminuye y, según datos oficiales, dentro de cincuenta años seremos (serán, los españoles de entonces) diez millones menos que ahora. Si continuamos a este ritmo, habremos desaparecido a mediados del siglo XXII, o sea, que de aquí a ciento cincuenta años nos habremos convertido en un mero recuerdo histórico, algo así como los alanos, los hérulos o los gépidas o, rebuscando entre nosotros, los íberos, los celtas o los pelendones.

Eso de saber que acabaremos desapareciendo en una fecha fija tiene ventajas, sin duda, porque entre otras cosas nos permite ir ordenando con una calma relativa las últimas voluntades, pero también da una cierta rabia convertirse, como pueblo, en no gran cosa más que una nota a pie de página. El final de cada pueblo no es bueno ni malo pero sí que es imprevisto, ¡qué despiste no verlo venir!, incluso estando marcado por la ley de la fatalidad que gobierna los mundos.

(Traducción de Edip Rei. Versión original en Desaparèixer per no pensar )

Los españoles, con un solo hijo por mujer, nos reducimos a la mitad en cada generación, pero, como hemos dicho, A NADIE IMPORTA.
¿Era Cela un nuevo Tiresias que sufría por saber, o pensar, demasiado?
Si nadie le hacía caso, ¿de qué le servía pensar en que nos estamos extinguiendo?
¡Más vale no pensar! ¡Como los políticos!
Podéis ver más sobre la natalidad en Imágenes natalidad .

La Muerte, también presente

La Leyenda hace hincapié en un exceso de muertes misteriosas.

Observemos la gráfica de la mortalidad de los jóvenes poco después de instaurarse la democracia, en los años 80.

¿No observamos algo contradictorio con el "discurso oficial"? ¿Con lo que todos aparentamos creer? El discurso oficial dice que las mujeres lo tienen siempre peor para "vivir y sobrevivir", que la sociedad "machista" las oprime y maltrata. ¿Es esto compatible con las gráficas de la mortalidad de los jóvenes?

En el inicio de la madurez sexual, a partir de los 15 años, es cuando la mortalidad de los jóvenes VARONES da un salto, hasta llegar a TRIPLICAR (y hasta casi cuatriplicar) la mortalidad de las chicas.

¿Es este salto de origen biológico intrínseco del sexo masculino? Esto es lo que todo el mundo parece suponer, PERO LA CIENCIA CALLA, como el sabio Tiresias.

Señal de que la cauda de este "escalón de la muerte joven masculina " no es de origen biológico intrínseco, pues esto es lo que le interesa al Poder, por lo que, si fuera así, bien que se publicaría.

Este escalón de la muerte joven masculina es, pues DE ORIGEN SOCIAL.

Pero nuestros dirigentes sólo insisten en los problemas sociales de las mujeres. Desde 1997, especialmente en la "violencia de género", aunque las muertes producidas por esta violencia ni se notarían apenas en estas gráficas. Son una causa lamentable, pero menor, de mortalidad.

Las causas de la mortalidad de los jóvenes varones NO LES INTERESAN, NI POCO, NI MUCHO. ¡Sólo les interesan las mujeres, vaya!

El escalón de la muerte joven masculina SE DUPLICÓ entre 1985 y 1990, lo que confirma que es de origen social.

¡Y nuestros dirigentes quieren hacernos creer que a los varones no les pasa nada! ¡Que ni necesitan sus derechos, que deben ser violados!

¡Menudos sinvergüenzas! ¿Inconscientes? Inconscientes o no, el resultado de sus acciones es el mismo: la farsa colectiva que impide plantearnos los problemas existentes, que nos hace ver una falsa realidad.

Podéis ver más información en: Imágenes mortalidad

Más sobre la Leyenda:

Ética y Edipo: , a partir de un artículo de Jordi Coca
Grandeza de Edipo, a partir de un artículo de Peter Sellars
__________sobre la ópera Oedipus Rex de Igor Stravinsky

El carro del Estado:
El "Asesino de muchos"

Llegenda d'Antígona
Leyenda de Antígona
Mapa de Antigona.org

Para ver todo el sitio edipo.info:

http://edipo.info/mapatem.htm

Notas sobre la Leyenda:

En la Leyenda de Edipo, resulta que es el mismo Edipo el asesino que Edipo busca, y que el asesinado es su propio padre. Este hecho confirma el terrible dolor profetizado por el adivino Tiresias. Pero está en contradicción con el único testigo superviviente del encuentro de Edipo con su padre, que viajaba en un carro con su comitiva, y que dice que los asesinos fueron muchos.

Sin saber que era su padre, Edipo los mata a todos como consecuencia del maltrato que le infringen al encontrarlo, vagabundo, en una bifurcación del camino. Según una versión de la Leyenda, el padre de Edipo muere al caer del carro cuando, habiendo quedado enganchado, es arrastrado por las mulas desbocadas.

Posiblemente, la Leyenda ha ido transformando unos hechos políticos incomprensibles por aquellos que los iban transmitiendo de generación en generación en una especie de cuento para niños que conserva rasgos de los hechos originales, pero que no explica los mismos hechos, o no da las explicaciones verdaderas de los mismos.

En este sentido, también existe la versión según la cual el nombre de Edipo, Oidipous en griego, que significa "HinchadosPies", era en realidad Oidipais, o sea, "HinchadoHijo", o Hijo de la mar hinchada, de la tempestad, señalando que nació en una época políticamente turbulenta.

Si esto es así, el detalle de que, antes de darlo a la madre para que se deshiciera del niño Edipo, su padre le atravesó los pies con un clavo, sería un artificio rebuscado añadido par justificar esta corrupción del nombre de Edipo, que pasó de ser "Hijo de la Tempestad" a "Pies Hinchados".